Pienso que la violencia de género es lo peor que puede haber, porque si nos damos cuenta, todos somos personas y debemos tratarnos por igual, aunque nos cabreemos con las respectivas parejas.
La violencia de género, no es una perdida momentanea de control, ya que en cuanto tu pareja pasa el límite de respeto y te maltrata, quién te dice que no lo volverá hacer más veces, por eso es tan importante, que la primera vez, aunque solo haya sido esa, lo denuncies y no le perdones y digas bueno es la primera vez no lo volverá a hacer, porque ese "no lo volverá a hacer" puede convertirse en otra víctima más de violencia de género.
En cuanto al maltratado yo pienso que muchas de las personas que maltratan a sus parejas tanto psicológica como físicamente, no tienen ninguna enfermedad, son así debido a que lo han pasado mal en su infancia, el ambiente familiar, la situación en la que han vivido, y quieren sentirse superiores y dominar a otra persona y como tienen a su pareja pues lo hacen con ella, no digo que algunas personas no sufran alguna enfermedad, lo que pasa es que cuando vemos los maltratos siempre los justificamos como que la persona está enferma y necesita psicólogos, pero no en todas las ocasiones es así.
Y en cuanto a si una persona que maltrata a su pareja puede cambiar, yo sinceramente pienso que no, cuando ya una persona ha maltratado psicológica o físicamente a su pareja pienso que es muy díficil que cambie y más si no tiene ninguna enfermedad y es así por naturaleza. Además muchos maltratadores, que les meten en la cárcel y tienen que cumplir una condena, en la cárcel se van a portar genial, ya que allí no tienen a su pareja, pero en cuanto vuelva a salir va a buscar a otra persona o bien a su pareja para maltratarla, yo pienso que aunque no es igual, es algo parecido a un violador, cuando esta en la cárcel no va a hacer nada, porque no tiene motivos, pero en cuanto salga y vea a una chica, la va a volver a hacer lo mismo.
En conclusión, creo que esto debería de acabar porque estamos en el siglo XXI y creo que somos suficientemente listos para dejar a parte el maltrato.