En mi opión, los pircing y tatuajes, no son más que una decoración en el cuerpo, como teñirte el pelo o cualquier otra cosa, que llevar uno no te cambia la personalidad, ni quiere decir que eres más irreponsable, simplemente es un gusto más como cualquier otro. Por eso, pienso que cualquier persona, aunque no sea mayor de edad se los puede hacer. Eso sí, en lo que estoy de acuerdo es que a los menores de edad les tenga que acompañar un padre a hacerselo, ya que este tiene que saberlo y autorizarle a ello. En cuanto a arrepentirse o no, entiendo que un niño de once o doce años, no tenga la suficiente madurez para saber si no se va a arrepentir de ello, pero en ese caso, los padres deciden si les autorizan o no y es responsabilidad suya, pero ya a los quince, dieciséis, pienso que tienes criterio suficiente para saber si te lo quieres hacer o no y para saber las consecuencias que supone hacérselo y que te puedes arrepentir igual que una persona de dieciocho años.
Por ello estoy a favor de los pirsing y tatuajes en menores de edad, simpre y cuando un adulto se lo autorice.