Este año la verdad es que los Reyes Magos se han portado muy bien, será también porque yo me habré portado bien digo yo.
El día antes de Reyes, fui a la cabalgata con Diana, Leyre, Aroa e Inés, y cuando ya terminó, nos sentamos en un banco a hablar de lo que nos iban a traer los Reyes y de lo nerviosas que estábamos porque ya venían.
Ese día me fui a cenar por ahí, al Mulán con mis padres, mi hermana y Luis, sus hermanos y sus padres, ya que hacía mucho que no nos íbamos a comer por ahí todos juntos, por lo que a mi casa llegué ya muy tarde, a la una o así, así que en cuanto llegamos, nos lavamos los dientes, nos pusimos el pijama, les pusimos a los Reyes galletas y leche o agua no me acuerdo, pusimos nuestra bota al lado del árbol y a dormir, porque si no estábamos dormidas a lo mejor los Reyes pasaban de largo y no queríamos que pasase eso jaja.
Cuando mi hermana ya se había metido en la cama, entré a mi habitación y me acordé de que todavía no había envuelto el regalo de mi madre y como ya no me daba tiempo, lo dejé en la bolsa sin envolver y le dije a mi padre que la pusiera en el árbol después, pero no se debió de enterar bien y al día siguiente solo había una caja pequeñita que estaba metida en la bolsa grande, entonces le dije a mi madre que la grande también era y para que mi hermana no se diese cuenta, lo que hizo fue ponerla detrás del sofá y hacer como que no la habíamos visto ninguno jajaja.
El segundo fue un pijama blanco, con corazones rosas, muy bonito y unos calcetines.
Eso fue lo que me trajeron en mi casa.
Mis padres llevaban varios días diciéndome que no había llegado, que haber cuando llegaba, que a lo mejor nos habían timado y yo ya me hice a la idea de que para el día de Reyes o iba a estar hasta le dije a mi padre que pusiera una reclamación.
Pero cuando llegué a casa de mi abuela y me dio su regalo, lo empecé a abrir, y vi como una manta o algo así azul y blanca y dije y esto? será un pijama o una manta o algo y cuando lo abrí entero vi ¡mi sudadera de USA! ¡Había llegado! Me hizo muchísima ilusión, me encantó y rápidamente, me fui al cuarto a ponérmela, la sudadera que tanto quería y que llevaba buscando durante muchísimo tiempo en un montón de tiendas y que al final la encontré en una de internet había llegado, estaba contentísima.